Producción, Calidad, Mantenimiento y TI manejan sus propios datos sin coordinación. El mismo KPI puede tener tres versiones distintas en una sola planta. Sin un lenguaje común de datos, cualquier intento de análisis holístico está condenado al fracaso.
La convergencia IT/OT es el pilar de la Industria 4.0, pero sigue siendo uno de los mayores dolores de cabeza para los directivos. No porque sea imposible, sino porque nadie define quién es responsable de llevarla a cabo —ni cómo hacerlo sin parar la operación.
Sin un roadmap claro que conecte el impacto operativo con resultados financieros medibles, la alta dirección no aprueba el siguiente paso. El resultado: «islas de automatización» que no se comunican entre sí y proyectos atrapados en demostración permanente.